viernes, 17 de junio de 2016

TRANSCULTURALIDAD

Hoy en día, los fenómenos migratorios que se están produciendo en la mayoría de los países y en nuestro caso de occidente al oriente, provocan que el concepto de cultura arraigado en el mismo, empiece a ser considerado de forma diferente, la sociedad boliviana es muy heterogénea a nivel de sistema de valores, configuraciones mentales,  orientaciones políticas y conciencias étnicas colectivas. Es, además una sociedad multicultural y multiétnica y lo será más en el futuro, no sólo por la diversidad autonómica, sino por la génesis de otras culturas y subculturas minoritarias.
En este sentido, los inmigrantes que se incorporan a nuestra sociedad traen consigo su propia cultura, y por tanto, tratar de que olviden la misma e incorporen la nuestra, es algo que choca con los propios principios de convivencia, respeto y solidaridad.
Por ello, es necesario delimitar estos aspectos y darles el sentido que realmente deben tener y establecer las diferencias entre cultura,
El término transculturación  se genero en el terreno de la antropología a partir del año 1940, el concepto lo ideó Fernando Ortiz
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define a este término como sustituyen  de un modo más o menos completo a las propias” Por lo que se podría decir  que la transculturación  es un proceso gradual por el cual una cultura adopta rasgos de otra, hasta culminar en una aculturación. generalmente se ha supuesto que la enseñanza o intercambio  de rasgos que van desde una cultura  “mas desarrollada” a otra “menos desarrolladas” parecería que estos pueden ocurrir sin conflicto, sin embargo, se observa que la mayoría de las transculturaciones son muy conflictivas, en especial para la cultura receptora.
Los cambios culturales representan los cambios en la historia, como fue la cultura de la sociedad agraria que evolucionó hacia la cultura de la sociedad industrial. Es importante tener en cuenta que la transculturación es un proceso, no siempre fácil  de explicar porque sus protagonistas son sociedades, y como tales abarcativas. Sin dudas no es un proceso fácil e incluso hasta podría llegar a ser doloroso en muchos casos, esto nos muestra que hay una sociedad que se impone con su cultura frente a otra, perdiendo esta ultima muchos rasgos característicos propios. Además, si observamos, las culturas extranjeras se adueñan del estilo de vida de muchas personas, en especial de sus tradiciones. Y sobre todo como dice el analista Irving Vladimir Aguilar Saravia: “Toda cultura que no tiene una fuerte base no perdura para siempre”, lo que nos da a entender que nuestras culturas deben estar bien indagadas en nuestra sociedad  para que perduren y no las perdamos mientras que la transculturización se expande.
La Transculturación se refiere a la situación en lo cual, varias culturas que tienen contactos se influyen mutuamente y sobreviven por largo tiempo, por esa razón los investigadores sociales crearon centros de investigaciones transculturales, con el objetivo de documentar a las diferentes etnias que existen, ya qué está el peligro latente de que una absorba por completo a la otra (aculturación). En cambio la interculturalidad, está mas ligada a la creación de políticas públicas que proponen el buen vivir y el desarrollo local, que plantean los gobiernos de muchos países, fomentando el respeto inter  - étnico entre los pueblos que comparten un contexto geográfico, en ese sentido podríamos decir que las investigaciones  transculturales son teóricas, y que los estudios interculturales están abarcados en un campo más grande, o sea en los estudios culturales
Si se concibe el vínculo con el otro en el marco de una comunidad de sujetos que se resignifican y permean en sus múltiples producciones de sentido, la transculturalidad adquiere implicaciones fuertes.
La transculturización se hace promisoria precisamente por el perspectivismo que posibilita o precipita. Si la comunidad de sujetos está signada por la permeabilidad recíproca y la compenetración en la producción de sentidos, un orden multicultural intensivo e hiperexpresivo, como el que nos toca vivir hacia el final del milenio, pareciera colocar la plasticidad en el altar de los valores donde antes yacía la tolerancia o el consenso. ‘Perspectivismo o aniquilación de la subjetividad’, tal podría ser la consigna de la supervivencia en una comunidad atravesada por la multiplicidad de culturas, el (des)encuentro de imaginarios, el baile de las  sensaciones. O el atrincheramiento en el particularismo o la creatividad de la mezcla. El súbito estallido de cruces y el inédito desborde en los mestizajes sugieren una nueva utopía apolínea: las individuaciones se hacen tan frecuentes y familiares en un nuevo mundo perspectivista, que pulverizan el viejo estigma de la anomalía. La mirada queda liberada del prejuicio moral y del logos reductivo cuando viaja, una y otra vez, por tantas otras miradas.
Nuestras culturas deben estar bien indagadas en nuestra sociedad para que perduren y no las perdamos mientras que la transculturización se expande.

Berman, Morris (1987), El reencantamiento del mundo, trad. de Sally
Bendresky y Francisco Huneeus, Santiago de Chile: Editorial Cuatro Vientos.
Nietzsche, Friedrich (1984), Humano, demasiado humano, trad. de Carlos
Vergara, Madrid: EDAF.
Visker, Rudi (1993), "Transcultural Vibrations", Mimeo, Lovaina: Universidad
Católica de Lovaina

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