Hoy en día, los
fenómenos migratorios que se están produciendo en la mayoría de los países y en
nuestro caso de occidente al oriente, provocan que el concepto de cultura
arraigado en el mismo, empiece a ser considerado de forma diferente, la
sociedad boliviana es muy heterogénea
a nivel de sistema de valores, configuraciones mentales, orientaciones políticas y conciencias étnicas colectivas.
Es, además una sociedad multicultural y multiétnica y lo será más en el futuro,
no sólo por la diversidad autonómica, sino por la génesis de otras culturas y
subculturas minoritarias.
En este sentido, los
inmigrantes que se incorporan a nuestra sociedad traen consigo su propia
cultura, y por tanto, tratar de que olviden la misma e incorporen la nuestra,
es algo que choca con los propios principios de convivencia, respeto y
solidaridad.
Por ello, es
necesario delimitar estos aspectos y darles el sentido que realmente deben
tener y establecer las diferencias entre cultura,
El
término transculturación se genero en el
terreno de la antropología a partir del año 1940, el concepto lo ideó Fernando
Ortiz
El
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define a este término
como sustituyen de un modo más o menos
completo a las propias” Por lo que se podría decir que la transculturación es un proceso gradual por el cual una cultura
adopta rasgos de otra, hasta culminar en una aculturación. generalmente se ha
supuesto que la enseñanza o intercambio
de rasgos que van desde una cultura
“mas desarrollada” a otra “menos desarrolladas” parecería que estos
pueden ocurrir sin conflicto, sin embargo, se observa que la mayoría de las
transculturaciones son muy conflictivas, en especial para la cultura receptora.
Los
cambios culturales representan los cambios en la historia, como fue la cultura
de la sociedad agraria que evolucionó hacia la cultura de la sociedad
industrial. Es importante tener en cuenta que la transculturación es un
proceso, no siempre fácil de explicar
porque sus protagonistas son sociedades, y como tales abarcativas. Sin dudas no
es un proceso fácil e incluso hasta podría llegar a ser doloroso en muchos
casos, esto nos muestra que hay una sociedad que se impone con su cultura
frente a otra, perdiendo esta ultima muchos rasgos característicos propios.
Además, si observamos, las culturas extranjeras se adueñan del estilo de vida
de muchas personas, en especial de sus tradiciones. Y sobre todo como dice el
analista Irving Vladimir Aguilar Saravia: “Toda cultura que no tiene una fuerte
base no perdura para siempre”, lo que nos da a entender que nuestras culturas
deben estar bien indagadas en nuestra sociedad
para que perduren y no las perdamos mientras que la transculturización
se expande.
La
Transculturación se refiere a la situación en lo cual, varias culturas que
tienen contactos se influyen mutuamente y sobreviven por largo tiempo, por esa
razón los investigadores sociales crearon centros de investigaciones
transculturales, con el objetivo de documentar a las diferentes etnias que
existen, ya qué está el peligro latente de que una absorba por completo a la
otra (aculturación). En cambio la interculturalidad, está mas ligada a la
creación de políticas públicas que proponen el buen vivir y el desarrollo
local, que plantean los gobiernos de muchos países, fomentando el respeto
inter - étnico entre los pueblos que
comparten un contexto geográfico, en ese sentido podríamos decir que las
investigaciones transculturales son
teóricas, y que los estudios interculturales están abarcados en un campo más
grande, o sea en los estudios culturales
Si se concibe el vínculo con el otro en el
marco de una comunidad de sujetos que se resignifican y permean en sus
múltiples producciones de sentido, la transculturalidad adquiere implicaciones
fuertes.
La transculturización se hace promisoria
precisamente por el perspectivismo que posibilita o precipita. Si la comunidad
de sujetos está signada por la permeabilidad recíproca y la compenetración en
la producción de sentidos, un orden multicultural intensivo e hiperexpresivo,
como el que nos toca vivir hacia el final del milenio, pareciera colocar la
plasticidad en el altar de los valores donde antes yacía la tolerancia o el
consenso. ‘Perspectivismo o aniquilación de la subjetividad’, tal podría ser la
consigna de la supervivencia en una comunidad atravesada por la multiplicidad de
culturas, el (des)encuentro de imaginarios, el baile de las sensaciones. O el atrincheramiento en el
particularismo o la creatividad de la mezcla. El súbito estallido de cruces y
el inédito desborde en los mestizajes sugieren una nueva utopía apolínea: las
individuaciones se hacen tan frecuentes y familiares en un nuevo mundo perspectivista,
que pulverizan el viejo estigma de la anomalía. La mirada queda liberada del
prejuicio moral y del logos reductivo cuando viaja, una y otra vez, por tantas
otras miradas.
Nuestras culturas deben estar bien indagadas en nuestra
sociedad para que perduren y no las perdamos mientras que la transculturización
se expande.
Berman, Morris (1987), El reencantamiento del mundo,
trad. de Sally
Bendresky y Francisco Huneeus, Santiago de Chile:
Editorial Cuatro Vientos.
Nietzsche, Friedrich (1984), Humano, demasiado humano,
trad. de Carlos
Vergara, Madrid: EDAF.
Visker, Rudi (1993), "Transcultural
Vibrations", Mimeo, Lovaina: Universidad
Católica de Lovaina
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